martes, 29 de julio de 2014

ACTUALIDAD: Franja de Gaza e Israel o cuando la voz de la razón parece estar sumergida por el estruendo de las armas

Queridos amigos y hermanos del blog: el Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas de Ginebra (Suiza), Mons. Silvano Tomasi, advirtió que es “intolerable” el ataque contra objetivos civiles tanto en la franja de Gaza –donde el 70 por ciento de los muertos palestinos son civiles-, como en Israel a través de los cohetes lanzados por el grupo Hamas.

“La mayoría de las víctimas son civiles, los cuales, según el derecho humanitario internacional deben ser protegidos. Las Naciones Unidas estiman que alrededor del setenta por ciento de los palestinos muertos son civiles inocentes. Es intolerable, como lo son los misiles disparados indiscriminadamente contra objetivos civiles en Israel”, expresó el Prelado el 23 de julio en la 21° Sesión Especial del Consejo de Derechos Humanos dedicada a la cuestión de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados, incluida Jerusalén oriental.

Mons. Tomasi dijo que “mientras crece el número de personas muertas, heridas, arrancadas de sus hogares en el conflicto entre Israel y los grupos palestinos, en particular en la Franja de Gaza, la voz de la razón parece estar sumergida por el estruendo de las armas”.

“Las conciencias están paralizadas por un clima de violencia prolongada que pretende imponer una solución a través de la aniquilación del otro. Demonizar al otro, sin embargo, no elimina sus derechos. Por el contrario, el camino hacia el futuro estriba en el reconocimiento de nuestra humanidad común”, aseguró.

En ese sentido, recordó las palabras del Papa Francisco durante su visita a Tierra Santa en mayo pasado, donde dijo que “ha llegado el momento de que todos tengan la audacia de la generosidad y creatividad al servicio del bien, el valor de la paz, que se apoya en el reconocimiento, por parte de todos, del derecho de dos Estados a existir y a disfrutar de paz y seguridad dentro de unos confines reconocidos internacionalmente”.

Mons. Silvano Tomasi
Así, Mons. Tomasi dijo que “la aspiración legítima a la seguridad, por una parte, y a condiciones de vida dignas, por otra, con libre acceso a los medios de subsistencia, tales como medicinas, agua y trabajo, por ejemplo, reflejan un derecho humano fundamental, sin el cual es muy difícil mantener la paz”.

El deterioro de la situación en Gaza ''nos recuerda constantemente que es necesario llegar a un alto el fuego inmediato y comenzar las negociaciones para una paz duradera''.

Por ello, ''corresponde a la comunidad internacional emprender con entrega la búsqueda de la paz y ayudar a las partes de este horrible conflicto a llegar a un acuerdo para poner fin a la violencia y mirar hacia el futuro con confianza mutua''.

La Delegación de la Santa Sede, señaló, ''reitera su opinión de que la violencia nunca paga. La violencia sólo traerá más sufrimiento, destrucción y muerte, e impedirá que la paz sea una realidad”.

“La estrategia de la violencia puede ser contagiosa y convertirse en incontrolable. Para combatir la violencia y sus consecuencias nocivas tenemos que evitar acostumbrarnos a los asesinatos. En un momento en que la brutalidad es una práctica común y la violación de los derechos humanos es omnipresente, no debemos ser indiferentes sino responder de forma concreta para reducir un conflicto que nos afecta a todos”, expresó.

En ese sentido, llamó a los medios de comunicación a “informar de manera justa y sin prejuicios de la tragedia de todos los que sufren a causa del conflicto, con el fin de facilitar el desarrollo de un diálogo imparcial, que reconozca los derechos de todos, respete la legítima preocupación de la comunidad internacional y se beneficie de la solidaridad de la misma a la hora de respaldar los esfuerzos para lograr la paz”.

“Con la vista puesta en el futuro, el círculo vicioso de la venganza y las represalias debe cerrarse”, pues “con la violencia los hombres y las mujeres seguirán viviendo como adversarios o enemigos, pero con la paz podrán vivir como hermanos y hermanas'', afirmó.

domingo, 27 de julio de 2014

EVANGELIO DOMINICAL: "Para los que aman a Dios todo les sirve para el bien"

17º Domingo del Tiempo Ordinario
Ciclo A
Evangelio: Mateo 13, 44-52


Jesús dijo a la multitud:

"El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo.

El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró.

El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve.

Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. ¿Comprendieron todo esto?".

"Sí", le respondieron.

Entonces agregó: "Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo".

Palabra del Señor.


“Señor, te ruego hagas venir sobre mí el espíritu de sabiduría” (Sb 7, 7).

Queridos amigos y hermanos del blog: la sabiduría que procede de Dios y se orienta a la salvación: tal es el mensaje de la Liturgia del día. La primera lectura (1 Re 3, 5. 7-12) reproduce la hermosa oración de Salomón a Dios, que apareciéndosele en sueños le había invitado a pedirle lo que deseara. Con gran tino el rey pidió “un corazón dócil” para gobernar a su pueblo, capaz por tanto de “discernir el mal del bien” (ib 9). En suma pedía la sabiduría. Esto agradó al Señor, que se la concedió junto a otros bienes. Por desgracia el fin de este gran rey no fue semejante a su comienzo; con todo, su sabia petición continúa indicando que la verdadera sabiduría vale más que todos los tesoros de la tierra y que sólo Dios puede concederla.

El Evangelio del día (Mt 13, 44-52), relatando las últimas parábolas del Reino, muestra a Jesús -Sabiduría encarnada- que enseña a los hombres la sabiduría necesaria para la conquista del Reino de los cielos. Su enseñanza en forma de parábolas es particularmente viva y apta para mover la mente y el corazón y, por tanto, para inducir a la acción. Jesús compara el Reino de los cielos a “un tesoro escondido, en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo” (ib 44). O bien a “un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra” (ib 45-46). En ambos casos tenemos el descubrimiento de un tesoro: en el primero, hallado por casualidad; en el segundo, buscado a propósito. En los dos el que lo encuentra se apresura a vender cuanto posee para conseguirlo.

El Reino de los cielos -el Evangelio, el cristianismo, la gracia, la amistad con Dios- es el tesoro escondido, pero presente en el mundo; muchos lo tienen cerca, pero no lo descubren, o bien, descubierto, no saben valorarlo en lo que se merece y lo descuidan, prefiriendo a él el reino terrenal: los goces, riquezas y satisfacciones de la vida terrena. Sólo quien tenga el corazón dócil para “discernir el mal del bien” (1 Re 3, 9), lo eterno de lo transitorio, la apariencia de la sustancia, sabrá decidirse “a vender todo lo que tiene” para adquirirlo.

Jesús no pide poco al que quiere alcanzar el Reino, lo pide todo. Pero es también cierto que no le promete poco; le promete todo: la vida eterna y la eterna y beatificante comunión con Dios. Si para conservar la vida terrena está dispuesto el hombre a perder todos sus bienes, ¿por qué no deberá hacer otro tanto, y aún más, para asegurarse la vida eterna?

También la parábola de la red llena de toda clase de peces, que al término de la pesca son seleccionados, tirándose los malos afuera (Mt 13, 47-48), lleva la misma conclusión. No son las situaciones temporales las que importan, sino las finales, definitivas y eternas; pero éstas las prepara en el tiempo el que obra con verdadera sabiduría. Para aprenderla no basta escuchar las parábolas; hay que comprenderlas: ¿Entendéis bien todo esto? (ib 51) preguntaba Jesús a su auditorio. Entender no sólo de modo abstracto y genérico, sino en relación consigo mismo y con la vida y circunstancias personales.

El que entiende de esta manera, viene a ser el discípulo que compara Jesús a “un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo” (ib 52), es decir, sabe hallar sea en el Evangelio -lo nuevo- sea en el Antiguo Testamento -lo viejo- la norma sabia para su conducta. Entonces ni las renuncias necesarias para conquistar el Reino, ni las adversidades de la vida le asustarán, porque habrá comprendido que lo que cuenta no es la felicidad terrena sino la eterna, y estará convencido de que “a los que aman a Dios todo les sirve para el bien” (Rm 8, 28 -  segunda lectura).

El sentido de toda la Liturgia de la Palabra de este Domingo está contenido en la Oración Colecta de la Misa: “Oh Dios, protector de los que en ti esperan; sin ti nada es fuerte ni santo. Multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos” (Misal Romano).

“Haz, Señor, que me vuelva hacia las cosas con amor ordenado, apartando la mirada de la tierra y dirigiéndola al cielo, usando de este mundo como si no usase y discerniendo con cierto íntimo sabor de la mente las cosas de que servirme y de que gozar, para que me ocupe de las cosas transitorias provisionalmente y sólo lo necesario, y abrace en cambio con deseo eterno las realidades eternas.

¡Oh Verdad, patria de los desterrados y término de su exilio! Te veo, pero no puedo entrar; la carne me tiene prisionero. No soy digno de ser admitido: llevo la marca del pecado. ¡Oh Sabiduría, que te extiendes de un extremo al otro de la tierra, para gobernarlo todo con fuerza, y lo dispones todo suavemente para satisfacer y ordenar los afectos!, dirige nuestras acciones según las necesidades de nuestra vida temporal y regula nuestros afectos según las exigencias de tu verdad eterna, para que cada uno de nosotros pueda sin temor gloriarse en ti y decir: Señor, has ordenado en mí la caridad. Pues tú eres la virtud de Dios y la sabiduría de Dios, oh Cristo esposo de la Iglesia, Señor nuestro, Dios bendito sobre todas las cosas por los siglos” (San Bernardo, in Cantica, Cántico 50, 8).

Con mi bendición.
Padre José Medina

EVANGELIO DOMINICAL (audios): 17º Domingo Tiempo Ordinario – Ciclo A


Parábolas del Reino de los Cielos
(Mt. 13, 44-52)

viernes, 25 de julio de 2014

SANTORAL (audios): Santiago Apóstol (25 de julio)



ORACION A SANTIAGO APÓSTOL,
PATRÓN DE ESPAÑA

Tú que fuiste hombre de carácter y ambicioso,
ayúdanos a ser fuertes en la fe y en ambicionar los bienes del cielo.

Tú, el primero en derramar la sangre por Cristo,
ayúdanos con más radicalidad, a volcarnos por el Evangelio.

Tú, predilecto del Señor,
enséñanos a vivir más unidos a Él.

Tu, que valientemente te acercaste hasta España,
empújanos para llevar el mensaje de salvación
a todos los rincones de nuestra patria.

Tú, que en el camino hacia el corazón de los hombres,
encontraste la ayuda prodigiosa de Santa María,
que sea Ella, también, el pilar para fortalecer nuestra fe.

Tú, que te aventuraste a sembrar en el final de la tierra,
haz que no tengamos miedo
para seguir siendo portadores y anunciadores de Cristo.

Tú que dejaste caer la semilla en el surco de nuestra tierra
sé nuestro patrón para desarrollar y dejar
la huella de Jesús en los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Tú, que en el Campo de las Estrellas de Galicia
sigues brillando con singular fuerza,
ayúdanos a destellar por la fuerza de nuestras palabras
por el testimonio de nuestras obras
y por la grandeza de nuestra fe.

Tú, que bebiste el trago amargo del cáliz del Señor,
levántanos cuando, en el afán evangelizador,
nos asolen las pruebas o pesen las cruces.

Tú, que eres punto final de un camino;
conviértenos en puentes entre Dios y los hombres
en estrellas que iluminen la noche oscura
en senderos que lleven al encuentro con Jesús
en posadas donde los corazones descansen
en horizonte de un mañana mejor
en palabra oportuna frente al desaliento y la desesperanza.

Y, si en los atajos inciertos y traicioneros de la vida,
nos perdemos, confundimos o nos aturdimos
indícanos con tu mano y, ante el Espíritu,
intercede para que volvamos a la amistad con Jesucristo.

Amén.


jueves, 24 de julio de 2014

IGLESIA HOY: "La violencia no se vence con la violencia. ¡Se gana con la paz!"

Queridos amigos y hermanos del blog: el pasado domingo después de la oración mariana del Ángelus el papa Francisco pidió que rezáramos por la situación de las comunidades cristianas en Iraq y Oriente Medio. "Queridos hermanos y hermanas tanto perseguidos, yo sé cuánto sufren, yo sé que son despojados de todo. Estoy con vosotros en la fe, con Él que ha vencido el mal".

Palabras del Santo Padre:

"Queridos hermanos y hermanas: he recibido con preocupación las noticias procedentes de las Comunidades cristianas en Mosul (Iraq) y en otras partes de Oriente Medio, donde éstas, desde el inicio del cristianismo, han vivido con sus conciudadanos, ofreciendo una contribución significativa al bien de la sociedad. Hoy son perseguidos. ¡Nuestros hermanos son perseguidos, son echados, deben dejar sus casas sin tener la posibilidad de llevarse nada! Aseguro a estas familias y a estas personas mi cercanía y mi constante oración. Queridos hermanos y hermanas tan perseguidos, yo sé cuánto sufren, yo sé que son despojados de todo. Estoy con vosotros en la fe con Él que ha vencido el mal.

Y a vosotros aquí, en la plaza, y a todos los que nos siguen por la televisión, invito recordar en la oración. Les exhorto, a perseverar en la oración por las situaciones de tensión y de conflicto que persisten en diferentes partes del mundo, especialmente en Oriente Medio y Ucrania. El Dios de la paz suscite en todos un auténtico deseo de diálogo y de reconciliación. La violencia no se vence con la violencia. ¡La violencia se gana con la paz! Recemos en silencio pidiendo la paz. Todos en silencio. María, reina de la paz…"

«La violencia se debe superar con la paz».

Es la invocación del cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias orientales, quien desde los Estados Unidos de América volvió a lanzar los repetidos llamamientos del Papa Francisco por los cristianos perseguidos y por el cese de las hostilidades en las diversas zonas de Oriente Medio ensangrentadas por conflictos.

El purpurado fue invitado el domingo 20 de julio a Los Ángeles, por la comunidad libanesa, para celebrar en la catedral maronita la fiesta de los santos Charbel y Elías. Al dirigirse a los cerca de cuatrocientos fieles presentes, el cardenal Sandri expresó su dolor por la suerte desesperada de muchas personas inocentes, en especial por los cristianos de Mossul en Irak y de Aleppo en Siria. «Sus casas e iglesias –recordó– fueron saqueadas e incendiadas». Pero «si ellos son hoy los más amenazados», es toda la zona la que se encuentra «en la inseguridad, por desgracia favorecida por la indiferencia de muchos». Basta pensar en Tierra Santa de donde continúan llegando preocupantes noticias sobre el recrudecimiento de la violencia».

Al respecto, el purpurado habló de una Palestina «en lágrimas», cuyos habitantes no pueden ser personas y cristianos «con serenidad y dignidad. Sus lágrimas son las nuestras –añadió–, pues nosotros compartimos la misma esperanza que es Cristo; y Jesucristo es fiel. Por esto perseveramos juntos en el mismo camino».

miércoles, 23 de julio de 2014

VIVENCIAS PERSONALES: Mi juramento como canónigo del Cabildo Catedralicio de Cádiz

Queridos amigos y hermanos del blog: quiero compartirles la foto y el texto de mi juramento como nuevo canónigo de la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de Cádiz. Don Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta, nombró el pasado 22 de junio a seis nuevos canónigos –entre los cuales me encuentro yo- que el pasado domingo 20 de julio con el juramento pertinente pasamos a formar parte del Cabildo, en la Santa Misa que Don Rafael nos presidió.

Según el ritual, dicho juramento se realiza colocando la mano derecha sobre la cruz de los Juramentos (que nos cuenta la tradición que se trata de la empuñadura de la espada de Alfonso X), y una vez concluido el Juramento, se besa el libro de los Evangelios.

Posteriormente, al término de la Santa Misa, tomamos asiento de nuestro lugar en el coro de la Catedral, ya que una de las principales obligaciones de un canónigo es la de rezar el oficio divino, junto al desarrollo de una cuidada liturgia y el acompañamiento al obispo en las funciones solemnes.

Éstas fueron las palabras del juramento:

Yo, José Antonio Medina Pellegrini, al asumir el oficio de CANÓNIGO ADJUNTO AL PENITENCIARIO, juro a Dios, por esta Santa Cruz en que pongo mis manos, cumplir todas las obligaciones anejas a mi cargo; reverenciar y obedecer al Iltmo. y Rvdmo. Sr. Obispo que es o fuere de esta Diócesis, en cuantas cosas tuviese a bien disponer u ordenar para la mayor gloria de Dios, decoro del culto de esta Santa Iglesia y bien espiritual y temporal del Cabildo.

Juro asimismo guardar y hacer guardar, en cuanto esté de mi parte, los Estatutos de esta Santa Iglesia Catedral que son o se formen en adelante, conforme al derecho común y concordado y disciplina aprobada por la Iglesia.

Así lo juro y cumpliré con el auxilio de Dios Nuestro Señor y con el de su Santísima, Purísima e Inmaculada Madre, la siempre Virgen María, Nuestra Madre y Señor. Amén.

Esta foto es cortesía de http://fotografiapf.jimdo.com/

SANTORAL (audios): San Charbel Makhluf (23 de julio)


lunes, 21 de julio de 2014

VIVENCIAS PERSONALES: Crónica del juramento de los nuevos canónigos del Cabildo de la Santa y Apostólica Catedral de Cádiz

Santa y Apostólica Iglesia Catedral de Cádiz
Queridos amigos y hermanos del blog: D. Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta, nombró el pasado 22 de junio a seis nuevos canónigos –entre los cuales me encuentro yo- que el pasado domingo 20 de julio con el juramento pertinente pasamos a formar parte del Cabildo de la Santa y Apostólica Catedral de Cádiz.

Los sacerdotes que recibimos estas nuevas atribuciones “pro tempore muneris” (durante el tiempo en que ejerzan los cargos que ahora sustentan) somos: Ilmo. Sr. D. Fernando Campos Rosa, Vicario General de la Diócesis; Ilmo. Sr. D. Lázaro Albar Marín, Vicario Episcopal de la Zona Pastoral de la Bahía de Cádiz y la Janda; Ilmo. Sr. D. Ricardo Jiménez Merlo, Rector del Seminario Diocesano; Muy Ilustre Sr. D. David Gutiérrez Domínguez, Delegado Episcopal para el Patrimonio Histórico-Artístico; Muy Ilustre Sr. D. José Antonio Medina Pellegrini, Formador del Seminario Diocesano; y Muy Ilustre Sr. D. Andrés Jorge Muñoz Luque, Formador del Seminario Diocesano.

La toma de posesión se produjo en la Santa Iglesia Catedral a las 12.00 horas en una misa oficiada por D. Rafael, que instó a los nuevos canónigos a ejercer su servicio en una “liturgia atractiva y conmovedora, en su acompañamiento al visitante, en sus propuestas acogedoras capaces de dialogar con la cultura y mostrar nuestra fe”, y sin “atarse a costumbres, dignidades, honores, etc. con un clericalismo auto-referencial, que sigue siendo el mayor obstáculo para la misión de la iglesia”.

La ceremonia, simplificada desde la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, consistió en la profesión de fe y el juramento de fidelidad que recitaron los nuevos canónigos. Como signo de la toma del cargo, los flamantes canónigos, presididos por el Obispo y acompañados por el resto del Cabildo, se sentaron en el coro catedralicio, formalizando así su paso a formar parte del Cabildo de la Catedral.

En su rica y fructuosa homilía, el Obispo de Cádiz y Ceuta, expresó en referencia a los nuevos canónigos: “Quisiera que, con la renovación de la Santa Iglesia Apostólica Catedral se iniciase aquí un esfuerzo nuevo evangelizador que sepa privilegiar en primer lugar lo más esencial y más necesario, es decir, la belleza del amor de Dios que nos habla en Cristo muerto y resucitado. Debemos intentarlo aquí, que es la sede episcopal. ¿Cómo? En su liturgia atractiva y conmovedora, en su acompañamiento al visitante, en sus propuestas acogedoras capaces de dialogar con la cultura y mostrar nuestra fe. Esta es la casa de Dios y la pastoral que muestra a Jesucristo no puede ser distante ni ajena al encuentro con los hermanos”.

D. Rafael, en varios párrafos de su homilía, citó el ejemplo y las enseñanzas del actual Pontífice: “Dice el papa Francisco que la Iglesia no debe atarse a costumbres, dignidades, honores, etc. con un clericalismo auto-referencial, que sigue siendo el mayor obstáculo para la misión de la iglesia,  como si el obispo fuese un príncipe y sus colaboradores cortesanos, sino estar atento al encuentro de la gente con el Señor y proyectando el anuncio y la relación con él. Vosotros, presbíteros canónigos, como colaboradores estrechos del obispo en la pastoral de la Catedral debéis ser ministros capaces de projimidad y de encuentro, capaces de enardecer el corazón de la gente, de caminar con ellos, de entrar en diálogo con sus ilusiones y sus temores. Y, sobre todo, de mostrar la verdad, la belleza de Dios y de su pueblo, el gozo de creer.

Agradeciendo la labor de los canónigos actuales y encomendando a la oración  a los nuevos, el Obispo por último afirmó: “Esta Catedral es un signo patente del árbol frondoso de la Iglesia que nació de una pequeña semilla, como la mostaza, pero que hoy no puede dejarse engañar por su volumen arquitectónico, sino reconocer la extensión del campo en el que Dios quiere sembrar y seguir desde aquí predicando la Palabra de Dios, y mostrando la fuente de la gracia que brota del Corazón de Cristo para que los hombres sean grandes con Dios. La Iglesia sigue siendo hoy cobijo y hogar, donde anidan los pobres y necesitados, los que buscan a Dios. Esforcémonos para que todos lo encuentren haciendo nuestra la paciencia divina, y que la adoración y la belleza de la liturgia y de la comunión, unida a la caridad, estimule la fe, avive la esperanza y la fraternidad en toda nuestra diócesis”.

Me encomiendo para que pueda cumplir con fidelidad, junto a los otros miembros del Cabildo catedralicio, este nuevo servicio que la Iglesia me encomienda.

Con mi bendición.
Padre José Medina.

D. Rafael Zornoza Boy posando con el Cabildo Catedralicio luego de la Misa de juramento de los nuevos canónigos

domingo, 20 de julio de 2014

EVANGELIO DOMINICAL: Hoy el trigo y la cizaña crecen juntos, mañana sólo los justos brillarán como el sol en el Reino de Dios

16º Domingo del Tiempo Ordinario
Ciclo A
Evangelio: Mateo 13, 24-43

Jesús propuso a la gente otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: 'Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?'. El les respondió: 'Esto lo ha hecho algún enemigo'. Los peones replicaron: '¿Quieres que vayamos a arrancarla?'. 'No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero'".

También les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas".

Después les dijo esta otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa".

Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo.

Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo".

El les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!"

Palabra del Señor.


“Tú, Señor, eres bueno e indulgente” (Sal 86, 5).

Queridos amigos y hermanos del blog: los que tenemos fe convivimos en el mundo con personas que no tienen fe. En la sociedad hay personas que tienen una conducta intachable y otras cuya conducta es reprochable. En nuestro propio corazón, junto a los buenos deseos, aparecen los malos deseos. En este 16º domingo durante el año, la parábola del trigo y la cizaña ilustra nuestra condición humana. Por eso, la liturgia nos presenta a un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, rico en amor y fidelidad.

La Liturgia de la Palabra se presenta hoy como un himno a la misericordia de Dios y lleva a reflexionar sobre este consolador atributo divino, para alimentar nuestra confianza en el Señor y estimularnos a reproducirlo en nuestra conducta propia. El argumento es introducido por la primera lectura (Sab 12, 13. 16-19): “Tú poder es el principio de la justicia, y tu sabiduría universal te hace perdonar a todos… Tú, poderoso soberano, juzgas con moderación, tú nos gobiernas con gran indulgencia… Obrando así enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano (ib 16. 18-19). Con frecuencia entre los hombres la fuerza acaba con la justicia y ahoga la indulgencia; no así en Dios, cuyo poder es también fuente de justicia y de misericordia, y se identifica con ellas. Así templa los justos castigos con una espera clemente, para dar a los hombres “lugar al arrepentimiento” (ib 19).

El mismo tema se ilustra de forma concreta en la parábola evangélica del trigo y la cizaña (Mt 13, 24-43). El que habla no es ya el autor del libro de la Sabiduría, sino Jesús, Sabiduría encarnada: “El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo” (ib 24). Pero de noche el enemigo siembra cizaña, la cual pronto se apodera del grano; y cuando los criados proponen al señor arrancarla, éste lo impide: “No, que podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la ciega” (ib 29-30).

Un labrador no razonaría así: escardaría el grano para librarlo de la mala hierba. Es que no se trata de una lección de agricultura, sino de mostrar cuál es la actitud de Dios frente a los buenos y a los malos. En la explicación de la parábola se dice que “el campo es el mundo”, donde Jesús, el Hijo del hombre, siembra el reino de los cielos. “La buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo” (ib 38-39).

En este mundo el Reino de los cielos está en fase de evolución y crecimiento, por eso no hay separación neta entre buenos y malos; Dios no la quiere, y permite que vivan los unos junto a los otros sea para probar a los primeros y consolidarlos en la virtud, sea para dar tiempo a los segundos de convertirse, y aun porque no se excluye que en un momento dado la buena semilla degenere en cizaña. Así como en esta vida nadie es definitivamente partidario del Maligno, pues siempre puede apartarse del mal, tampoco es nadie definitivamente ciudadano del Reino, ya que por desgracia puede pervertirse.

La parábola, pues, es una invitación a todos a la vigilancia, a no dejar pasar en vano la hora de la gracia y a estar prontos para la siega, porque “lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será el fin del tiempo”. Entonces “todos los corruptores y malvados” serán arrojados “al horno encendido”, mientras “los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre” (ib 40-43). La indulgencia misericordiosa de Dios se cambiará un día en juicio irrevocable para los que se obstinaron en el mal.

Entretanto los “ciudadanos del Reino” son invitados a imitar la misericordia del Padre celestial aceptando pacientemente las dificultades provenientes de la convivencia con los enemigos del bien y tratándolos con bondad fraterna en la esperanza de que, vencidos por el amor, cambien de conducta.

Se debe también recurrir a la oración, para que Dios ponga un dique a la inundación del mal y defienda a sus hijos del contagio; el cómo hay que dejárselo a él. Viene, pues, muy a propósito la palabra de san Pablo (Rom 8, 26-27 - segunda lectura): “Nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene”; pero el Espíritu Santo lo sabe; y pues “su intercesión por los santos es según Dios”, hay que dejar la causa del bien en sus manos.

Les dejo otro texto, no el que se presenta en la Misa de hoy del libro de la Sabiduría, que es una reflexión orante sobre lo que estamos meditando: “Señor, te compadeces de todos porque todo lo puedes y disimulas los pecados de los hombres para que se arrepientan. Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces, pues, si algo odiases, no lo hubieras creado. Y, ¿cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido? ¿Cómo se conservaría si no la hubieses llamado? Mas tú todo lo perdonas porque todo es tuyo, Señor que amas la vida, pues tu espíritu imperecedero está en todas las cosas. Por eso mismo gradualmente castigas a los que caen; les amonestas despertando la conciencia de sus pecados para que se aparten del mal y crean en ti, Señor” (Sabiduría, 11, 23-26; 12, 1-2).

Hacemos nuestros los sentimientos de la Santa Abulense: “¡Qué mal pagamos tu amistad, Señor, pues tan presto nos tornamos enemigos mortales! Por cierto que es grande tu misericordia. ¿Qué amigo hallaremos tan sufrido? Y aun una vez que acaezca esto entre dos amigos, nunca se quita de la memoria ni tornan a tener tanta amistad como antes. Pues ¿qué de veces serán las que faltamos en la tuya de esta manera, y qué de años nos esperas de esta suerte? Bendito seáis Vos, Señor Dios mío, que con tanta piedad nos lleváis que parece olvidáis vuestra grandeza para no castigar, como sería razón, traición tan traidora como ésta” (Santa Teresa de Jesús, Conceptos del amor de Dios, 2, 19).

“¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. “No -les dijo el dueño-, porque, al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo”. Así nos aconseja Jesús. Hermanos: La liturgia de hoy es consoladora. Vemos cómo Dios sabe esperar y nos colma con la feliz esperanza del arrepentimiento y el perdón. Porque nuestro Dios es compasivo y bondadoso, lento para enojarse y rico en amor y fidelidad.

Con mi bendición.
Padre José Medina

EVANGELIO DOMINICAL (audios): 16º Domingo Tiempo Ordinario – Ciclo A


El trigo y la cizaña 
(Mt. 13, 24-43) 

viernes, 18 de julio de 2014

COMUNICACIÓN SOCIAL: Quería un recuerdo de su bebé y despertó cadena de solidaridad en redes sociales

Izq. Foto: Nathen Steffel    /    Der. Reddit: Funkybrewster
Queridos amigos y hermanos del blog: Sofía tenía tan solo seis semanas de edad cuando falleció a causa de un tumor alojado en el hígado. Para tristeza de los padres solo tenían como recuerdo la foto de la bebé con los tubos que la ayudaban a vivir. “¿Puede alguien quitar los tubos de esta foto?”, preguntó el padre por Internet. No había imaginado la cadena de solidaridad que despertaría.

Nathen Steffel, padre de Sofía, había sido miembro de la red Reddit y había visto cómo profesionales del Photoshop lograban trabajos realmente impresionantes. Esto le animó a lanzar un mensaje. “Mi hija falleció recientemente después de una larga batalla en el hospital de niños. Ella estuvo toda su vida en el hospital y nunca obtuvimos una foto sin todos sus tubos. ¿Alguien puede quitar los tubos de esta foto?”.

La imagen a la que se refería Nathen, quien vive con su familia en Ohio (Estados Unidos), era una foto donde Sofía –conectada a los tubos de respiración–, parece mirar hacia la cámara en uno de los pocos momentos en que estuvo despierta.

Antes que Sofía naciera el 30 de mayo, una ecografía de rutina reveló que tenía un tumor de hígado conocido como hemangioma hepático. Ahora que la bebé falleció el 10 de julio, los Steffel lamentaban no tener una imagen que la mostrara sin los equipos médicos.

La respuesta

Sin embargo, los esposos no imaginaron que el pedido lanzado en Reddit generaría toda una cadena de solidaridad.

Poco a poco fueron llegando imágenes de Sofía sin los tubos. “Esto es realmente impresionante”, escribió Nathen. “Todo lo que quería era una bonita foto. Lo que he recibido es bastante amor y apoyo de personas extrañas”, dijo el padre. “Un montón de grandiosas fotos, dibujos y pinturas. ¡Gracias a todos!”, exclamó.

Así, en medio de su agradecimiento, Nathen –a cuya casa siguen llegando mantas, fotografías y pinturas de la bebé–, afirmó que lo que los conforta es saber que Sofía no experimentará más el dolor. “Ella solo conoció el amor que mi esposa y yo le dimos”, expresó.

Noticia original de ACI/EWTN